30.5.12
word
28.5.12
tan poquita lluvia
14.5.12
Taganga
11.5.12
Medellín
que en medio de tanta primavera
crecerían, también, los edificios.
puedo verlos, alzando la punta
de sus pies en un intento bastante
cercano de alcanzar el cielo,
tratando de dejar abajo,
bien abajo,
todo aquello.
pero cae la noche
y el cerro se enciende
de estrellas o plegarias.
aunque te tapes la cara
para que no te vean llorar,
ese dolor es parte
de tu dignísima identidad.
20.3.12
currículum II
5.3.12
llueve
29.2.12
estás volviendo
la puerta y eras vos.
Fito Paez
estás volviendo,
venís con tu barba rala
a instalarte en mi pecho
y cavar mi tumba.
estoy naciendo,
sólo para que
me vuelvas a asesinar.
28.2.12
de Hasta la última uva
que dice: no te extraño.
PALA.
el tabaco un día de lluvia,
el tinto con cerezas,
Buenos Aires de noche,
los bares casa,
los bares templo,
los bares hotel alojamiento,
los tanguitos en Almagro,
la pizza con amigos
y quiero vale cuatro.
las canciones que son parte,
que me parten,
ese gallego tan porteño,
tantos poetas,
tantas guitarras,
pero sobre todo tu ojos,
son algunas de las cosas,
por las que vale la pena,
que el mundo siga
dando vueltas.
15.1.12
la misma piedra
dando inicio a la luz.
dijo “vino” como
quien dice “abracadabra”.
la primavera instalada
y los pies prontos al vuelo.
“salud” dijo,
y acercó su boca.
mi corazón redondo, redundante
no pudo más que reincidir.
4.1.12
silviocidio
llueve y cuesta la noche
sin la posibilidad de tu ruleta.
-chau- dije
cuando debí morderme la lengua.
“fin” escribí en tu buzón
como una ametralladora.
una sola luna bastó
para el arrepentimiento.
ahora resta putearme en los espejos,
morir de canciones autobiográficas
y de estupidez.
19.12.11
con un tango de fondo
en Almagro siempre
con un tango de fondo.
esta necesidad de vos
se desata bestialmente.
toda tu ausencia juntita ahí,
en mi vaso de cabernet sin hielo,
en los azulejos del baño,
en la gorra que pasa el cantor.
la mesa redonda con las mismas jetas,
laburantes de la nostalgia, del desamor.
tienen, como yo, la vejez en la mirada,
la tos sufrida, las cartas (mal) marcadas,
los porotos que no suman,
tienen ellos, como yo, un corazón que no sana.
siempre lo mismo.
en las madrugadas, siempre.
siempre lo mismo para
que después llegue el sol
olvidándose el olvido en otro barrio.
15.12.11
reencuentro II
que ya no volvería
a escribir sobre nosotros,
así, de la manera en que
mejor sé nombrarnos:
enredados,
con todo lo que eso implica
y suda
y desvela.
tu gata con nombre
de ex novia, pobre,
miraba y no entendía,
¿qué hace otra vez
esta mina acá?
tantas veces me pregunté
lo mismo y no sabía,
pero creo que hoy sí
puedo darle una respuesta.
vine a palpar bien profundo
eso de la belleza,
a reafirmar que las mejores
noches son las que no se duermen,
a bailar un lento, a emborracharme,
a dejarme querer por tu dueño y a quererlo,
porque nunca pregunta por qué lloro,
porque me resucita la ternura
y siempre me deja baleada de poesía,
y es lindo como vos, pero menos arisco.
entre otras muchas cosas, a eso vine.
a recordarme a mi misma
quién soy.
26.11.11
gallito ciego
fuera de vos no soy más que
un montón de huesos
jugando al gallito ciego,
condenada a palpar rostros
en donde nunca te encuentro.
2.11.11
políglota
sei carino en Toscana,
tu ets bonic al ritmo de Serrat,
sie sind schön comiendo una salchicha con crucut,
tu es belle en lo alto de la Torre,
you are so beautiful como la canción de Joe.
pero estamos en San Telmo
y aunque sus adoquines se han vuelto políglotas
en este último tiempo,
uso nuestro criollo y no me canso de decirte
lo muy mucho demasiado exageradamente lindo que sos,
de verdad eh, con ganas, bocha, sarpado.
21.10.11
otra historia criolla
son las seis de la mañana
en Corrientes y Medrano,
tengo sed y un tinto
semirobado en la cartera,
pero besarlo ya sería demasiado.
allá a la vuelta
quedó el final de una fiesta
de esas que no se esperan,
es bueno a veces bailar cachengue
como si el dolor no existiera.
un tipo con barba
se chamuyaba a otra
que nunca le iba a decir que sí,
si hubiera mirado a su derecha
no estaría ahora solo en su casa
y yo estaría escribiendo
otro poema.
en diagonal a la parada
una sucursal de la Continental
me recuerda aquella noche
cuando todo arrancaba,
mentiría si me hiciera la sorprendida,
si te dijera que no sabía que este
iba a ser el desenlace,
las perdices nunca fueron
una posibilidad real.
lo mismo me permito
por dos minutos delirar,
me avala el alcohol en sangre,
que estoy en tu barrio o casi,
y esa siempre es una buena excusa
para pretenderte.
podrías pasar en tu caballo moderno,
clavar los frenos y rescatarme,
llevarme a dormir a tu cama,
aprovecharte de la situación,
desayunarte mi alma y mi cintura.
no sería tu culpa esta vez.
si el barbudo sólo hubiera
mirado a su derecha…
1.10.11
ansiedad
el desvelo se
desprende de la lluvia.
la ansiedad piromaníaca
y sus víctimas:
pestañas, cigarrillos,
canciones, yerba.
tu nombre enquistado
en mis papeles.
mis ojos clavados
en el teléfono.
mis ojos abiertos
de par en par.
27.9.11
tarde sin amor
nada puede ser peor a éstas horas,
dan patadas las 13:48 hs. en la oficina
más apestosa del universo entero
y sé que aunque cite a Benedetti
no vas a venir a mancharme con papel carbónico.
andarás por ahí supongo,
libre como el viento libre que elige soplar
en otras regiones lejos, tan lejos
de éste corazón chorreando tinta.
andarás por ahí supongo,
arroz con leche sin leche,
bandera del abismo dónde caigo,
esquina sin posibilidad de encuentro,
tanguito que te canto: angurriento.
andarás por ahí supongo,
girando como gira una tortilla,
repleto de margaritas que te dicen: sí,
escondiendo la sortija,
lamentando no lamentarlo,
encogiéndote de hombros,
seguro de tu suerte.
andarás por ahí supongo,
enamorando mujeres
porque ese es tu oficio,
rompiéndoles el alma en pedacitos,
porque ni siquiera, ni siquiera,
soy exclusiva en eso.
Octubre de 2006
3.9.11
muñoncito.
yo ya no tengo un corazón,
tengo apenas un muñoncito,
sólo eso queda de lo que alguna vez hubo.
mi corazón tenía,
como casi todos los corazones,
forma de corazón.
era de tamaño normal
y tenía un color azul noche,
mediando Abril llegaba
su tiempo de cosecha,
brindaba jugos agridulces que
yo transformaba en poemas.
te lo prestaba a cada rato,
un poco de buena,
y otro poco de interesada:
vos lo abonabas y todo crecía.
creo que mi corazón también era
bastante sabroso,
o por lo menos, tentador;
porque un día te lo llevaste a la boca
y en vez de besarlo le mandaste un tarascón
dejando sólo este muñoncito quejoso
que se parece a una lágrima.
una actitud pésima la tuya,
se ve que nadie te enseñó
que es de muy mala educación
dejar comida en el plato.
