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16.4.20

Bisagra en e-book

A partir de hoy pueden adquirir mi libro Bisagra
 (que ya transita su tercera edición en papel)
en e-book, desde cualquier parte del mundo.
Está subido a la plataforma de BajaLibros,
que además tiene una lindísima aplicación gratuita para descargarse
y leer desde allí para todos aquellos que, como yo, no tienen Kindle.
Este es el link para comprarlo en Argentina, 
pero pueden acceder al libro desde cualquier parte del globo terráqueo. 
Gracias Azul Francia Editorial por la gestión. 
En los tiempos que corren donde todo se distancia,
los libros de algún modo, se (y nos) arriman. 



19.4.19

No es lo mismo, ni será igual.



Este poema es el epílogo de mi libro #Delamoryotrosdiluvios (agotado)
Fue ahí que me empezó a gustar la idea de cerrar mis libros con poemas que despiden lo anterior y dan paso a lo nuevo. Antes de este poema todo era desgarrador. No me arrepiento y agradeceré siempre a cada uno de aquellos versos y a todo lo que los inspiró.
Luego vino #Fuegoonada (agotado), puro fire, love love love.
Y finalmente llegó #Bisagra (Azul Francia Editorial, disponible),un libro que no esperaba y que nació de una situación que tampoco esperaba. Vino para demostrarme que el desgarro nunca queda del todo atrás: el amor menos pensado también puede lastimar.
Por estos días empecé a escribir poemas viejos. Una ladri, dirán. Pero estoy contenta con el trabajo del recorte y la resignificación de algunos versos. Trejo y sus mil ediciones de "El uso de la palabra" me inspiró en la tarea (donde quiera que esté, que me sepa disculpar)
Los poemas nunca se cierran, son una cosa viva, en constante movimiento. Veremos qué sale de todo esto que me tiene tan entusiasmada.


4.8.12

aspirinetas


los Oliverios, el de la película y el de la vida real, buscaban a la mujer que supiera volar. yo busco algo menos pretencioso, sin embargo llevo casi tres décadas sin lograr encontrar al hombre que guarde aspirinetas en el baño. sí, las chiquitas, las rosas, esas mismas. y en esto, como los Oliverios, también soy irreductible, si no tienen aspirinetas pierden el tiempo conmigo.
el día en que fui a tu casa y te pedí de pasar al baño no quise revisarte el botiquín, hice un esfuerzo inmenso, casi sobrehumano, para no abrirlo. no quería que vieras mi cara de desilusión al salir con ese gesto que han visto tantos otros sin lograr descifrar lo que había ocurrido, ese gesto de decepción, de ruptura de algo inexplicable, ese gesto que sólo se traduce en “vos tampoco sos”.
pero no soy tan buena como para obviar la inspección de tu baño sólo para ahorrarte el interrogante de mi repentina fuga, también hay otra explicación: no quise quemar las naves. por una vez, yo, la piromaníaca del amor decidí quedarme con el fósforo sin encender en la mano. es tan grande mi deseo de quedarme en vos que quise salvarte de mí, darte un changüí, ponerte en alerta. es más, quiero tanto que vos sí seas, que por las dudas te paso un dato, en Farmacity están de oferta.