26.2.13

ácaro



todo es un lugar común
cuando te espero.
soy tan patética y predecible
que hasta llego
a pensar que en verdad
no merezco tu llegada.
me disminuyo,
soy un ácaro,
mi propia sarna,
no hay ducha en vinagre
que acabe conmigo,
que calme este picor,
que cure estas manos lastimadas
de tanto rascarme tu apellido.

26.12.12

abrileando I


los días exigen una vuelta de tuerca,
un desprenderse del
almanaque,
un sueño tangible,
encontrar de una buena vez
la aguja en el pajar,
una nota mental
que diga: olvidar.
una corchea
que no sangre,
otro mes,
otro acorde,
otra manera.
un inventario
sin amores dibujados,
un corazón menos anarquista,
alguien que no me crea la función,
acabar con el hobbie de las huidas
plantarse ante el espejo
y bancársela

23.12.12

amontonados


tantos presagios
finalizando el mundo
y ya ves, sigue girando.

tantas sentencias
para este corazón
y ya ves, sigue latiendo.

cuando fue la última uva
hubo un gran silencio,
pero también hubo respiración.

después el viento, como siempre,
volvió a hacer de las suyas:
silbar tu nombre, amontonarnos.

20.12.12

fin del mundo

si al mundo al
fin le diera por colapsar
en unas horas,
yo desearía
cubrirme del sol en tu sombra,
que salgamos a cazar constelaciones
y a escandalizar las calles porteñas.
hacer el amor con la
urgencia de quien muere,
la Rayuela en nuestra plaza,
un chaparrón en tu ventana,
otro seis a cero de Argentina.
si al mundo al
fin le diera por colapsar
en unas horas,
yo desearía
que nos sentáramos en un bar
a liquidar la malta y las uvas,
salir corriendo sin pagar
y mearnos de la risa.

17.12.12

trabalenguas


donde hubo fuego
Hugo pasó.
donde Hugo fue
hubo fuego.
fuego y Hugo hubo.
fuego hubo dije.
hubo Hugo.
ayer,
en mi corazón.

16.12.12

otro final




mi cielo se ha llenado de desastres
en tonos grises y opacos.
en mi cielo ya no vuelan Libélulas,
se ha plagado de palomas nefastas
que se burlan desde arriba,
que tan bien apuntan
y hacen lo suyo.

y yo tan inmóvil,
tan sin poder correrme
dos centímetros a la izquierda.

15.12.12

cuándo


cuándo vas a dolerme menos,
cuándo un respiro,
cuándo un aguacero,
cuándo de tu galera la magia
de su cuerpo cansado
en una esquina cualquiera
cuando justo yo.
cuándo tregua,
cuándo aires buenos,
cuándo Buenos Aires.

sin fe de erratas


el invierno se instalaba
en mis costados la tarde
en que no recordé
qué hilos nos unían,
por qué fue que compartimos
las manos, los pies, las sábanas,
las calles, la sangre, esa ventana,
los domingos, las estaciones, los mates,
las rutas, los vicios, los virus.
olvidé el detalle de tu beso,
releí nuestro epitafio
hasta el cansancio
buscando inútilmente una fe de erratas.
te desconocí en mi corazón
y mordí tu nombre para finalizar
esa cuestión de la esperanza,
mordí tu nombre y me mordí la lengua,
condenándome a un sabor agrio
absurdo, repetido.
guardé tu foto en un cajón
y sólo entonces lloré
la última lágrima de aquel amor
que se confundió en mi taza de té.

9.12.12

historia de amor a las 7 de la tarde en Plaza Congreso.




eras dulce como el sol de otoño, es una metáfora trillada, lo sé, pero no existe otra que calce mejor para definirte de un tirón.
nos contentábamos con el precio del cine, hablábamos de la virginidad del maní, nos poníamos un abrigo, mirábamos la fuente.
recuerdo que eras como el trébol de cuatro hojas, la poesía brotaba de todos los árboles y a mí no me alcanzaban las manos para atrapar las musas al vuelo, pero por suerte estaban las tuyas, tus manos digo, que veloces y oportunas estampaban un verso sobre mi pierna, entonces yo me lo metía cuidadosamente en el bolsillo y me iba a casa contenta porque sabía que esa sería una buena noche para escribir.
era tan lindo compartir con vos las tardes y ese abrazo del final que siempre daba menos de lo que prometía y viceversa.
yo no sé mirá, cuándo fue que se cayó el primer naipe de nuestra torre, no recuerdo si fue un viento o si bailando torpes habremos matado, sin querer, a un grillo y ya se sabe, esas maldiciones son gravísimas.
sé que no me alcanzan las hojas para lamentarme, te extraño con nombre, apellido y banco de plaza. y encima, llueve tanto.


ilustración: Francisco Alemán.

21.11.12

abrileando XVII


pero mi boca siempre
busca volver ahí,
donde está el disparo
y es Abril todo el año.

ya ves,
yo tampoco puedo
tirar la primera piedra.

20.11.12

ironía


nunca me encontré
tan sumergida en el mundo
como cuando decidí
irme a la mierda
para escapar de él.

14.11.12

dios


no me vengas con el cuento
ese de “felices los que creen…”
yo necesito pruebas.

y para ser franca
esta colección de cicatrices,
el doble filo de las cuerdas,
los atracones de silencio
y los sueños que se me
fueron muriendo
no te ayudan ni un poquito.

5.11.12

Constitución a las 7 de la mañana.


esta debe ser, sin dudas,
una de las primeras alarmas del verano:
que sean las 7 de la mañana
y que el sol ya empiece a picar.
ahí está la autopista ardiendo,
ella no distingue esto,
ella sí que nunca duerme,
es la verdadera insomne.
una pareja se abraza contra un caño,
él le toca el culo,
marca su cuello para que todos sepan,
ella se resiste de mentira,
porque en algunos barrios,
aunque cueste creerlo,
todavía existen esas estrategias femeninas.
latas vacías en los rincones indican
que la fiesta terminó,
uno quedó desplomado en el piso
y duerme como un ángel caído,
otros duermen ahí porque no les queda otra,
porque La Plaza es su única casa,
el piso de un solo ambiente con un techo corredizo
que quedó trabado un día 
y no se volvió a cerrar nunca más.
el café con leche de ese termo,
ya viene azucarado y le pasa el trapo a cualquier otro
de esos que venden las cadenas multinacionales
para extranjeros y oficinistas,
siempre le digo lo mismo al señor que me lo sirve,
no me lo llene tanto, que soy torpe.
se ríe. me sirve. le pago. lo agarro,
y siempre se me cae un poco.
están también los otros vendedores,
los de pilas, lentes de sol y lentes de ver
con un aumento estándar que nos iguala
en chicatez, en miopía,
están los que tienen en un mismo puesto
collares luminosos, despertadores,
promociones de alfajores
y gomitas embolsadas,
las de colores y las verdes,
siempre compro las segundas
y me indigno porque no saben a menta.
están las personas que van a trabajar,
los resignados, con la cabeza gacha,
esos que ya no se preguntan si algún 
día podrán ir a la cancha o almorzar en familia,
y están los otros, los que mejor me caen,
los que miran con rencor al menos,
a mí y a todos los que estamos yendo
a acostarnos un domingo de mañana.
está, claro, mi paso obligado,
la punta del ovillo de este poema,
la parada del “trucho”.
y al lado, por suerte,
el señor de los panchos,
siempre, sea la hora que sea,
el día que sea, el tipo está ahí,
con el puesto abierto, sudado, laburante,
es mi guardaespaldas,
es el hombre que me hace
sentir segura en cada una de mis esperas,
un día le voy a contar
el alivio que siento al verlo cada vez,
un día le voy a preguntar cómo se llama,
un día le voy a decir gracias.
está también, existe, sobrevuela,
un algo nos unifica a todos,
que nos mete en la misma bolsa,
que nos convierte en pares.
en Constitución a las 7 de la mañana
todos, por el motivo que fuera,
estamos desahuciados,
estamos rotos.
me miro y me reconozco,
soy parte de ese apocalipsis diario,
con la remera manchada de café con leche,
encendiendo otro cigarrillo,
pensando en que quiero llegar ya a casa
para ver si me respondiste
el mail que te mandé.

3.11.12

piedra libre


Me moría de ganas querido,
de verte otra vez.

Joaquín Sabina.



hay un adjetivo
sufriendo incontinencia
verbal en mi boca,

en la tuya:
sed y lluvia,
maravillas.

tus manos trabajando
exhaustivamente,
puntillosas.

buscando
el lugar en donde
todo hierve,
estalla.

piedra libre,
te digo al oído,
y tu sonrisa
se dispara
en mi nuca.

el resto del tiempo
son tus ojos como luz de parafina
alumbrando mis rincones.

dame un minuto,
que todavía no lo creo.

parpadeo
y seguís estando ahí.

de pronto soy otra,
alguien que no conocía.

29.10.12

bajo esta lluvia


me gustaría encontrarte
ahora bajo esta lluvia,

que seas mi héroe
este lunes
en Constitución Gótica.

miro la ventanilla esmerilada
de gotas, de ganas,
le saco una foto,
vos podrías, sin duda,
describirla mejor.

quiero abrir la boca
y beberme el cielo.

tengo sed,
es la ansiedad que me raspa
como una miga
de pan que se fue
por el tubito equivocado.

me gustaría encontrarte
ahora bajo esta lluvia,

con tu camisa rayada,
empapado como yo,
sin paragüas.

27.10.12

eme


soy San Telmo pasado por agua
y por siglos,
verso histérico en la punta de la lengua
y la lengua siempre dispuesta
a saltar al amor,
aunque haya vacío.

soy quien leyó el pronóstico equivocado,
y está parada en la esquina que no es,
servilleta de bar mojada con campari,
la ansiedad hecha carne
y la carne chamuscada
de ansiedades.

yo soy el boleto de colectivo
en mitad del libro,
quien riega los papeles
con una bic trazo grueso negra
con la inútil esperanza
de que vaya a florecer
algo parecido a un poema.

soy quien no asistió al curso
de tejido,
soy tango y rock and roll,
la que tiene el cuero y el cuore
en llamas, soy.
mariana con eme,
aunque me muera de ganas
de ser ge o i,
yo soy eme.

24.10.12

amargo


mientras cada cual atiende su juego
la tristeza crece de manera cuántica.
un aburrido decide expulsar
a Plutón del sistema solar,
Francesca no se decide a abrir
la puerta de la camioneta,
Mario está internado,
Idea se fue
y la misma bala sigue acabando
todos los días con Ernesto.

y
la vuelta
de tuerca
que no llega.

y
la lluvia
lloviendo
tanto corazón.

y
vos esquivando
todas mis misivas.


qué hacer
con este sentimiento
de fin del mundo
de hasta acá,
de caput, no more.


alguna noche de 2009

6.10.12

soldaditos


es innegable,
entre vos y yo hay combustible,
una inmensa cápsula de combustible.

si alguno de los dos prendiera un cigarrillo
o la luna
o un verso,
la ciudad estallaría por el aire.

pronóstico extendido:
todo roto. todo.

restos de corazones, de bocas
de papeles, de canciones,
de plazas, de estaciones de subte,
de besos, de pasosdobles,
de espejos rotos desparramados
por las avenidas también rotas,
convertidas en un único gran bache.

escenografía cantada:
el desastre.

y nosotros:
los culpables.

soldaditos desnudos,
tumbados,
agonizando en el fuerte.

14.8.12

migas


como los peores dolores
aparecés cuando las luces
se apagan.

desafinada y criolla
está mi cama, torturada por
madrugadas tan calmas
que marean.

mudo el telefonito de
mensajes etílicos.
etílica mi tinta,
patética, olvidable.

en delirios me envuelvo,
pero no puedo volver.

palomas canallas,
empachadas con mis migas.