28.2.14

tu cicatriz


“Yo no quiero besar tu cicatriz”

Joaquín Sabina


yo sí quiero besar tu cicatriz,
caminar por su cornisa
en puntas de pie,
andarla,
dejarme caer en ella,
sumergirme en eso
que alguna vez te dolió,
entenderlo,
respetarlo.
ponerte el hombro,
la tibieza,
todo este amor.



cosas por su nombre

al pan, pan.
al vino, vino.
a la belleza, lluvia.
a la muerte, mierda.
al calor, tus manos.
al fuego, tu boca.
al amor, vos.

17.2.14

exactitud

tus manos se mueven sobre mi piel
como si fueran pinceles
mezclando colores.

eso hacés cuando me acariciás
buscás el tono exacto.

y siempre,
siempre,
siempre,
lo encontrás.

11.2.14

8:41

quiero darte un beso
que nazca en 
la boca del estómago,
ahí, donde nace
todo lo trascendente.

que atraviese todas
las frecuencias cardíacas,
que no necesite traducción.

que sea antológico,
sin paraguas,
sin precedentes.

quiero darte un beso
que haga alquimia.

quiero darte el beso
que no te dieron nunca.

que dure lo que dura
Don´t be sad
de Brad Mehldau.




7.2.14

preguntas

¿llegó realmente el hombre a la Luna?
¿por qué una tostada que cae al suelo siempre lo hace manteca para abajo?
¿qué pasa con las Libélulas cuando vuelan mar adentro?
¿dónde caen las estrellas fugaces?
¿cuántos años más va a tardar en florecer mi cactus piedra?
¿hay vida en otros planetas?
¿por qué los gatos no gobiernan el mundo?
¿existe Dios?
¿de dónde salieron tus manos?

22.1.14

vos

vos sos lo
que se subraya
en un libro.

el anagrama
donde estaba
oculta la belleza.

una
balada
de Harrison.

el As que
guardaba San Telmo
en su manga.

lo que
no estaba
en el pronóstico.

el giro narrativo
que cambia
todo el cuento.

8.1.14

envidia



envidio profundamente
al resto de las mujeres
que no te conocen,
que andan, besan, se desnudan,
mienten, beben, se enamoran
ignorando que en el mundo
anda suelta  tu hermosura.

para ellas debe ser sencillo vivir,
sin el deseo permanente
y enloquecedor
de besarte la boca.

5.1.14

efemérides



la mañana que mataron a Lennon,
el día que acribillaron a Lorca,
la supuesta llegada del hombre a la luna,
el 24 de marzo que oscureció todo,
el fin de cada una de las guerras,
la vuelta de la democracia.

fechas imposibles de olvidar,
como la tarde en que escuché
por primera vez a Silvio,
como la noche en que
me devolviste la ternura.

el poema que abre #ningunanuez


el poema que cierra #ningunanuez

amargo

mientras cada cual atiende su juego
la tristeza crece de manera cuántica.
un aburrido decide expulsar
a Plutón del sistema solar,
Francesca no se decide a abrir
la puerta de la camioneta,
Mario está internado,
Idea se fue
y la misma bala sigue acabando
todos los días con Ernesto.

y
la vuelta
de tuerca
que no llega.

y
la lluvia
lloviendo
tanto corazón.

y
vos,
esquivando
todas mis misivas.

qué hacer
con este sentimiento
de fin del mundo,
de hasta acá,
caput, no more.





2 de mayo de 2009

dice Nicolás M. Poulsen en la contratapa #ningunanuez



Es difícil encerrar una parte de la obra de una poeta —utilizo el término «poeta» con género femenino como un gesto de complicidad hacia Mariana— en un libro. Y es más difícil aún describir la sinécdoque que resulta. La obra poética está viva: es como mirar un río. Y nadie se sumerge dos veces en un mismo poema. Releo la obra poética de Mariana y nunca encuentro las bisagras: cada nuevo poema es el mismo río. Quien escribe poesía, la escribe permanentemente. No se puede disociar un poema del resto y, a la vez, todos caben en uno. Hay aristas estéticas: este libro las tiene y será tarea de ustedes, lectores, entenderlas. Pero son irrelevantes porque nunca son iguales. Y por eso hay que buscarlas. Escribo la reseña de Ninguna Nuez porque Mariana me saca de su corriente y me empuja a la orilla. Apenas describo la imagen que veo. Todo cambia cada vez, menos el río, que siempre es el mismo pero nunca es exactamente igual. La parte por el todo o el todo por la parte: un libro de poesía es, en el mejor de los casos, una sinécdoque inagotable. Propongo con esta reseña que si Ninguna nuez lo es, será entonces —y sólo entonces—, un libro de poesía. Yo no he podido refutar esa hipótesis pero les propongo a ustedes que lo intenten: a ver si alguno puede leer dos veces este libro de la misma manera.

Nicolás M. Poulsen
 @NicolasPoulsen