5.1.14

efemérides



la mañana que mataron a Lennon,
el día que acribillaron a Lorca,
la supuesta llegada del hombre a la luna,
el 24 de marzo que oscureció todo,
el fin de cada una de las guerras,
la vuelta de la democracia.

fechas imposibles de olvidar,
como la tarde en que escuché
por primera vez a Silvio,
como la noche en que
me devolviste la ternura.

el poema que abre #ningunanuez


el poema que cierra #ningunanuez

amargo

mientras cada cual atiende su juego
la tristeza crece de manera cuántica.
un aburrido decide expulsar
a Plutón del sistema solar,
Francesca no se decide a abrir
la puerta de la camioneta,
Mario está internado,
Idea se fue
y la misma bala sigue acabando
todos los días con Ernesto.

y
la vuelta
de tuerca
que no llega.

y
la lluvia
lloviendo
tanto corazón.

y
vos,
esquivando
todas mis misivas.

qué hacer
con este sentimiento
de fin del mundo,
de hasta acá,
caput, no more.





2 de mayo de 2009

dice Nicolás M. Poulsen en la contratapa #ningunanuez



Es difícil encerrar una parte de la obra de una poeta —utilizo el término «poeta» con género femenino como un gesto de complicidad hacia Mariana— en un libro. Y es más difícil aún describir la sinécdoque que resulta. La obra poética está viva: es como mirar un río. Y nadie se sumerge dos veces en un mismo poema. Releo la obra poética de Mariana y nunca encuentro las bisagras: cada nuevo poema es el mismo río. Quien escribe poesía, la escribe permanentemente. No se puede disociar un poema del resto y, a la vez, todos caben en uno. Hay aristas estéticas: este libro las tiene y será tarea de ustedes, lectores, entenderlas. Pero son irrelevantes porque nunca son iguales. Y por eso hay que buscarlas. Escribo la reseña de Ninguna Nuez porque Mariana me saca de su corriente y me empuja a la orilla. Apenas describo la imagen que veo. Todo cambia cada vez, menos el río, que siempre es el mismo pero nunca es exactamente igual. La parte por el todo o el todo por la parte: un libro de poesía es, en el mejor de los casos, una sinécdoque inagotable. Propongo con esta reseña que si Ninguna nuez lo es, será entonces —y sólo entonces—, un libro de poesía. Yo no he podido refutar esa hipótesis pero les propongo a ustedes que lo intenten: a ver si alguno puede leer dos veces este libro de la misma manera.

Nicolás M. Poulsen
 @NicolasPoulsen

"si al menos lloviera" de #ningunanuez



el sol entra rabioso por la ventana,
si al menos lloviera no desentonaría tanto
con mi cara de callejón sin salida.

contrabandista de ausencias,
coleccionista de finales infelices,
escritora con faltas de ortografía,
                                            eso soy.

versos redundantes y mareados,
boca reincidente y amarga,
manga gastada en el codo
con el que borro tu nombre,
tinta negra y esa cuestión adictiva
con la que lo vuelvo a escribir,
                                           eso tengo.

si al menos lloviera no desentonaría tanto
en esta mañana de sol hostil
con mi cara de te quiero y vos no,
con estos ojos de tango,
con estos huesos de bandoneón.