5.1.14

"si al menos lloviera" de #ningunanuez



el sol entra rabioso por la ventana,
si al menos lloviera no desentonaría tanto
con mi cara de callejón sin salida.

contrabandista de ausencias,
coleccionista de finales infelices,
escritora con faltas de ortografía,
                                            eso soy.

versos redundantes y mareados,
boca reincidente y amarga,
manga gastada en el codo
con el que borro tu nombre,
tinta negra y esa cuestión adictiva
con la que lo vuelvo a escribir,
                                           eso tengo.

si al menos lloviera no desentonaría tanto
en esta mañana de sol hostil
con mi cara de te quiero y vos no,
con estos ojos de tango,
con estos huesos de bandoneón.

"irreversible" de #ningunanuez



te gustaría que no,
sentís, decís,
pero el vínculo enfermo
es irreversible,
sabés.

me besás,
me endulzás,
me ponés estas ropas
de doliente tuya,
me las sacás
según el efecto
que te haya generado
el recuerdo de turno.

los amaneceres a tu lado
siguen siendo surrealistas,
pero el contexto no lo es.

¿entonces qué?
si con vos no se acaba sólo vos.
¿mañana cómo?

me gustaría que no,
siento, digo,
pero el vínculo enfermo
es irreversible,
sé.

muere. morimos.

"impotencia" de #ningunanuez



en el momento del beso
el siglo y medio que llevamos de desencuentros
se reduce a un chispazo
y el amor es un espejismo tan real.

duele que no puedas sostener el cariño,
por más que me esfuerce,
el hechizo caduca lo mismo,
llega el sol y vos no me ves brillar.

"crak o clik o kruk" de #ningunanuez





estuve ideando cuentos
de ciencia ficción
para salvarnos,
simplificando la cantidad
de intentos,
hospedando a la ansiedad en el pecho,
intimando hasta lo absurdo
con el arte de la justificación,
le estuve escapando
a esas tres letras dictadoras
del colorín colorado,
al minuto bastardo en que algo
hace crak o clik o kruk,
en sí, dilantando
esta hora siniestra
en la que no tengo otra opción
que asumir
                me - sin - vos.

"ojalá que no" de #ningunanuez



y si después de todo
es la última vez

entonces cómo    cómo haré mañana
de dónde sacaré la fuerza y el olvido.

Mario Benedetti.

ojalá que no

nadie me cree cuando le cuento que ya no,
si supieran cómo deseo
poder darles mañana la razón,

quedarme seca,
tener que pagar una por una,
todas las apuestas.

es cierto que nuestras despedidas
han ido perdiendo seriedad
con el correr de los reencuentros.

y ojalá que no,
pero esta vez sonó distinto.

ahora sabe a definitivo,
a contratapa,
a luces encendidas,
a créditos.